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Av Martí Codolar y Escalera sin fin

Avinguda de Martí-Codolar, a la altura de L’Escala sense fi, en la Vall d’Hebron. La toma muestra un tramo de la avenida junto al parque y esta estructura de hormigón, vinculada a la transformación olímpica de Barcelona 92.

Detalles de la zona

L’Escala sense fi forma parte de las intervenciones urbanas realizadas en la Vall d’Hebron con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992. El proyecto del área olímpica fue dirigido por el arquitecto Eduard Bru entre 1986 y 1992, dentro de una transformación que cambió de forma importante esta parte de Horta-Guinardó. La estructura destaca por sus escaleras de hormigón, sus barandillas metálicas y su trazado poco habitual. La subida se organiza mediante una sucesión de planos, cambios de inclinación curvada y tramos que van apareciendo a medida que se avanza.

El nombre de la escalera sin fin se entiende por su propio trazado. Al avanzar por la escalera van apareciendo nuevos tramos, de manera que la subida parece alargarse infinitamente.

El entorno de la avinguda de Martí-Codolar conserva varios elementos de aquella Vall d’Hebron olímpica: espacios amplios, hormigón, recorridos peatonales y zonas integradas junto a la ronda de Dalt. En el vídeo se aprecia una parte pequeña de ese conjunto, con L’Escala sense fi como elemento principal.

La avinguda de Martí-Codolar lleva el nombre de Lluís Martí-Codolar i Gelabert, antiguo propietario de la Granja Vella, una finca vinculada históricamente al monasterio de Sant Jeroni de la Vall d’Hebron. El nombre actual de la avenida fue aprobado en 1993.